Aceptando a las personas y a nuestras pulsiones energéticas (Nivel Infrarrojo)

Actualizado: 1 de sep de 2019




Todos conocemos a más de una persona que por su tipología o personalidad son energéticas, certeras, excesivamente sinceras e impulsivas. Personas, que en ocasiones, nos hacen sentir incómodos, molestos pero que también tenemos que reconocer que esa claridad "de flecha", ese no "tener pelos en la lengua" puede también aporta un toque de fuerza que nos hace reflexionar o nos da "energía".

Este tipo de personalidades, las solemos reconocer en reuniones familiares, en las cuales estamos obligados a convivir, pero a veces forman parte de nuestro entorno "escogido" como un amigo o la pareja y que por algún motivo mantenemos en nuestro círculo social. Estas personas que, a veces, se expresan de forma poco diplomática y que pueden herir sensibilidades; tienen ese punto de sinceridad y claridad, de decir esa parte de verdad a veces incómoda.


Vamos a darle un giro de perspectiva al tema; como dice la Ley de la Correspondencia "como es arriba es abajo, como es abajo es arriba", que también podemos decir "como es fuera es dentro". Tenemos que admitir que "dentro" tenemos impulsos o pulsiones básicas como la agresividad, el impulso sexual, necesidades fisiológica, necesidades de supervivencia o de individuación que actúan y se activan cada cierto tiempo. Y son estas energías o impulsos las que nos hacen actuar de forma impulsiva, sin mucha reflexión pero que, en ocasiones, son necesarias porque nos protegen. Son energías que surgen en nuestro nivel mas primario de crecimiento de la humanidad y de nuestra vida y tienen la finalidad de darnos fuerza en situaciones extremas donde la prioridad es la supervivencia del individuo. En la Teoría Integral AQAL estaríamos hablando de los niveles de desarrollo magenta o rojo, una etapa por la que todos pasamos en la infancia y que se incluye en nuestro repertorio de niveles que forman nuestra personalidad.


En síntesis, aunque "dentro" a todos nos gusta estar en paz, que las cosas se den suavemente en ocasiones es necesario que se expresen energías más primarias e intensas. Lo mismo podemos decir de "fuera" que aunque nos gusta que nos aprueben lo que decimos, en ocasiones, aquel puntilloso que nos cuestiona todo, al final nos deja pensando y es impulso que necesitábamos para hacer ese cambio.

Por lo tanto propongo que se acepte y se aprenda a querer tanto a esas pulsiones internas, como a esas personas, que siendo más enérgicas son las que nos hacen salir de la zona de confort y actuar con más dirección. Aprenderemos a quererlas si sabemos escucharles y poner atención no tanto en su forma de expresarse sino en su mensaje de fondo.

32 vistas

© 2016 by Gustavo Calabró

  • Negro del icono de Instagram
  • Facebook Basic Black
  • Twitter Basic Black