Las enseñanzas de Gurdjieff

Actualizado: 1 de sep de 2019



La muerte del Tirano interior

Decía que aunque todos tienen la potencialidad de conseguir la libertad psicológica, no todos lo logran, ya que depende de la educación y la personalidad que les ha tocado.

Decía que "Nuestra madre naturaleza ha provisto que el hombre pueda adquirir el núcleo de su existencia, de su esencia. Al igual que cada gota tiene la esencia del mar, así cada hombre tiene la esencia de la que pertenece. Para ello tiene que mantener una conciencia activa, todo el tiempo y la movilizar todas sus fuerzas interiores, con miras a una lucha contra los hábitos arraigados que lo llevan por el mal camino.

En otras palabras ustedes tienen que morir a todo lo que constituye la vida ordinaria es de esa muerte de la que hablan todas las religiones. Si no mueres no serás resucitado. La muerte del tirano interior que hace de nosotros esclavos, y que sin su destrucción, no se puede liberar el hombre ”

Comprender como somos llevados en un Carruaje

Decía Gurdjieff que el hombre es una organización compleja, según ciertas enseñanzas orientales, el hombre se asemeja a un carruaje antiguo, compuesto de un carruaje, un caballo y un cochero.

-El carruaje corresponde al cuerpo,

-El caballo a las emociones y deseos,

-El cochero al pensamiento.

Y el Amo encarna la conciencia y la voluntad, sentado dentro del carruaje el hombre contemporáneo está bajo la tiranía de un cochero medio dormido, medio ebrio perdido en sus sueños.

El caballo (las emociones y deseos) por otro lado crece como un huérfano maltratado y está dispuesta a entregarse a cualquiera que le haga la menor de las caricias.

En cuanto al carruaje (el cuerpo) previsto por la naturaleza para rodar sobre caminos llenos de baches se ha ido adaptando poco a poco a las calles de la ciudad de manera que cuando se sale de su recorrido habitual corre el riesgo de romperse con el primer bache.

Sólo en la medida que el hombre comienza a comprender que no tiene el mas mínimo poder sobre si mismo, debido a la ausencia de un yo permanente podrá quizás, a través de grandes esfuerzos acceder a sus posibilidades de desarrollo.

La Doctrina de los "Muchos Yoes"

Una de las ideas mas sorprendentes de Gurdjieff, es la idea de los "Muchos Yoes", la gran verdad que en el hombre, tal como lo conocemos, no existe un yo único, sino que es un conjunto de pequeños yoes, tendenciosos y gritones, que constantemente luchan en el por la supremacía. Esta idea las tomó de las escuelas del Tibet.

Gurdjieff dijo “Ante todo el hombre debe de saber que no tiene un único yo permanente e inmutable. Ante todo debe saber que el no es uno, sino que es muchos. Esta idea, difícil de asimilar es fundamental comprenderla para un correcto trabajo interior. En realidad no existe unidad psicológica en el hombre, no hay un centro único de comando ni un yo o ego permanente. Lo que crea en el hombre la ilusión de su unidad o de su integridad es por una parte la sensación que tiene de su cuerpo físico por otra parte su nombre, que en general no cambia y por ultimo cierto número de hábitos mecánicos implantados en él por la educación o adquiridos por la imitación. Al tener siempre los mismas hábitos e inclinaciones, al oírse llamar siempre con el mismo nombre se imagina permanecer y ser siempre el mismo.

Mas el hombre tal cómo lo conocemos, cambia continuamente en un momento es una persona, en el momento siguiente otra, poco después una tercera, y así sucesivamente.

El recuerdo de si mismo

Posiblemente la idea más revolucionaria de Gurdjieff es la idea del recuerdo de si mismo. Esta idea lleva asociada en si una patética realidad, la de que el hombre no se acuerda de si mismo, es decir que vive en total olvido de si mismo. Hablando un día sobre la dificultad que el hombre tiene para autoobservarse psicológicamente, Gurdjieff indicó a sus discípulos cual era el obstáculo más importante para conseguirlo, les dijo “ninguno de ustedes ha reparado, en lo más importante que les he señalado, es el que no se acuerdan de ustedes mismos, no se sienten a ustedes mismos, no son conscientes de ustedes mismos. En ustedes observan que se hablan, se piensan, se ríen... sin embargo ustedes no sienten.... yo observo, yo hablo, yo veo, todo se nota por si solo se ve por sí solo para observarse uno realmente ante todo ha de recordarse a sí mismo, traten de recordarse ustedes mismos cuando se observen y después díganme los resultados. Sólo tendrá algún valor aquellos resultados que vayan acompañados del recuerdo de ustedes mismos, de otro modo no existirán en sus observaciones, en cuyo caso de que servirán todas ellas”

Toda la vida se basa en esto, toda la existencia humana, toda la ceguera humana se debe al olvido de sí mismo. Si un hombre sabe de verdad que es incapaz de recordarse a sí mismo ya está cerca de conocer su propio ser.


© 2016 by Gustavo Calabró

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