Minimalismo, ¿Me puede ayudar? ¿Cómo lo aplico?

Actualizado: 1 de sep de 2019



NOTA INICIAL: Estoy comenzando a aplicar el Minimalismo tanto en mi entorno como en mi filosofía de vida. He escrito este Post para explicar alguno de sus principios.


El Minimalismo es una corriente que busca centrase en lo esencial de tu vida y reducir o eliminar lo trivial. ¿Habías oído hablar de ella? Es una corriente que vuelve a tomar fuerza a raíz de un documental en Netflix y las aportaciones de la japonesa Marie Kondo y decenas de Youtubers que lo están adquiriendo.


¿ME PUEDE AYUDAR EL MINIMALISMO?

Tenemos los seres humanos dos características o tendencias que nos llevan obtener ventajas de una vida minimalista:

- Tenemos “mente de mono” que va pasando de un objeto, pensamiento, sentimiento a otro sin un orden aparente. Esta característica fue una “ventaja evolutiva” en entornos de muchos peligros. Nuestros antepasados en sus primeras formas de vida tenían que estar muy atentos a todos los sonidos y reaccionar con rapidez. El que tenía esta cualidad sobrevivía el que no perecía.

- Sólo puedes atender una cosa a la vez. Atender 2 cosas hace saltar el foco de una a otra, perdiendo concentración. Cada salto de atención es un sobre esfuerzo, observarte. ¿Encuentras más placer cuando estás concentrado? Hacer dos cosas a la vez lo que hace es perder tiempo en Re-focalizar, la atención humana solo puede estar en una realmente concentrado y efectivo (nos guste o no).

Cuando se combina la “mente de mono” con que solo podemos atender una cosa a la vez genera un desgaste, poca productividad. Podríamos afirmar que la atención sostenida durante un rato en una actividad concreta genera concentración y si esta se sostiene genera un estado de “Fluir” (termino popularizado por Mihaly Csikszentmihalyi) que te da felicidad.

Si no has tomado conciencia de esto aun, no te hagas minimalista, porque lo harás una causa de peso, sentida.

LAS 3 REGLAS BÁSICAS DE APLICACIÓN EL MINIMALISMO

1.- Comienza clasificando objetos con menor utilidad o valor sentimental, aquellos que hace tiempo que piensas en deshacerte de ellos y luego ve afinando poco a poco. También es bueno comenzar por cosas fácilmente recuperables como, quizás tu ropa del armario o la decoración de tu habitación.

2.- Pregunta básica de clasificación para aplicar a los objeto que te rodean, a tus hábitos. ¿Es esencial para ti o te da felicidad? Escoger lo esencial para ti, lo que te gusta y desechar lo que no te gusta o no te hace feliz. Esto te llevará a crear 3 grupos de cosas las que si quieres conservar, las que no pero también puedes crear un grupo de quizás, que lo separaras en una bolsa y pasado un tiempo te vuelves a hacer la pregunta.

3.- Cómo soltar los me cuesta deshacerme y. Algunos objetos puede ser que tengan una carga emocional importante y creas que son esencial para ti. Son objetos o hábitos que cuesta desprenderte pero en el fondo lo deseas hacer. Veamos los tres casos más frecuentes de “me cuesta deshacerme”:

a- Me cuesta deshacerme porque "me traen recuerdos" entonces pensamos que son esenciales. Por ejemplo un recuerdo que te regaló alguien o un recuerdo tuyo de la infancia y lo tienes en un lugar a la vista. Entonces cada vez que pasas por ahí te trae el recuerdo y te distrae de lo que quieres hacer o te ancla a un momento pasado. Una solución podría ser tomarle una foto y guardarlo en un álbum o en una carpeta de los recuerdos en el ordenador. También puedes describir junto a la foto el recuerdo que te trae o una descripción de las características del recuerdo o hábito. Y si esto no te convence puedes guardarlo en un cajón el recuerdo físico

b- Me cuesta deshacerme porque “algún día lo usaré” Por ejemplo si tienes un curso de inglés de hace 10 años o una pesas oxidadas para que te recuerden lo que tienes que hacer. Y cada año pones en tus propósitos, debo comenzar a hacer el curso de inglés o hacer pesas, quizás es el momento de que te preguntes

-¿qué pasaría si no lo hago? ¿Estoy dispuesto a hacer el coste o esfuerzo necesario? ¿Realmente lo quiero hacer o lo hago por presión social? Si hubieras querido en realidad ya lo hubieras hecho, plantéate el no hacerlo o re-define con una meta más pequeña.

Guarda la descripción del proyecto o de tu intención y no el objeto que te recuerda que lo tienes que hacer. Crea una carpeta como la de los recuerdos pero en este caso llamada “Algún día”

c-Me cuesta dejar de hacerlo porque “todo el mundo lo hace” En ocasiones hacemos cosas por tradición o porque todo el mundo lo hace pero no nos gusta, como ir a visitar a una persona que ya no es un amigo, que no me lo paso bien pero me sabe mal decirle que no. Ver algo en concreto como una serie que todo el mundo ve, pero que tu no le encuentras gracia.

También quizás sea momento de minimizar este acto. Te puede servir comentarle a un buen amigo, que te sepa entender que ya no harás eso.

LAS DOS REGLAS BÁSICAS PARA MANTENERTE MINIMALISTA

Una vez que has aplicado el minimalismo a algunas áreas de tu vida, descubrirás que una fuerza tiende a llenarlo de nuevo, la voz de la complejidad. Vivimos en un mundo de consumo, existen tiendas, anuncios, festejos que nos recuerdan que tenemos que regalar o recibir regalos, esto no lo podemos cambiar, pero si podemos aplicar estas dos sencillas reglas que lo contrarrestan:

Regla de mantenimiento 1: “Entra una cosa sale otra cosa”. mantén un número correcto de objetos que cumplen una función. Si te aparece otro que también es necesario intenta deshacerte de otro. Esta regla es sencilla no necesita mucha más explicación. Aunque se puede hacer alguna excepción.

Regla de mantenimiento 2: “Consume experiencia no objetos” aunque sería mejor decir participa, vive experiencias en lugar de objetos. Estos te darán conocimiento y nuevas capacidades. Hay una máxima que dice “el saber no ocupa lugar”. Tenemos una gran capacidad de desarrollarnos y para ello nos viene muy bien ampliar perspectivas y creencias. Y una buena vía para ello es tener experiencias nuevas, diferentes puntos de vista. Así que realizar cursos, experiencias personales lúdicas, viajes, hablar con gente, además de no acumular objetos te ayuda a tu desarrollo personal.

Si piensas que esto es para ti, da el primer paso que podría ser recorrer tu casa donde te preguntes “¿Es esto esencial en mi vida?”, no hagas nada con ello simplemente recorre la casa, este acto ya tendrá un efecto psicoactivo.

Qué te parece estos consejos, quieres ampliar con algún otro, deja aquí abajo

© 2016 by Gustavo Calabró

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